Crítica, intolerante, graciosa y definitiva, la mirada de Mitch Clem, que sin contemplaciones es capaz de exponer duramente su opinión frente a cualquier cosa, es sin duda, lo mejor que pudo pasarle a la escena punk en mucho tiempo.
En el 2002 el jóven dibujante publicó por primera vez Nothing Nice To Say, un cómic on-line cuyos personajes principales, Fletcher y Blake, se encargan de plantear las perspectivas más duras e irónicamente evidentes del punk y sus representantes, que pueden ser los más conocidos, como por ejemplo Henry Rollins, o los más “underground” del movimiento en Estados Unidos, específicamente.
Los estereotipos no pueden faltar, desde el Straight Edge que después de tatuarse las equis ( X ) en las manos cáe ante la tentación de beberse unas cervezas y fumarse varios paquetes de cigarrillos, hasta el jóven pseudo-depresivo que define a la generación emo, Clem dibuja a cada personaje con la intención de dejarlos expuestos frente al mundo y para tumbar la débil fachada de muchos de estos sub-movimientos.
Una pequeña dosis:
Y el link:
